La incorporación de personal ya no puede depender de “quién tenga tiempo”
En el día a día de una agencia de viajes, todos conocen una verdad silenciosa:
formar a un nuevo agente consume tiempo, energía y atención que normalmente el equipo no tiene.
Entre atender al público, gestionar expedientes, pelear tarifas, responder WhatsApps y mantener la venta activa, ¿quién puede dedicar horas a explicar procesos, método comercial y forma de trabajar?
Durante años, el onboarding ha funcionado así:
Ese modelo ya no escala.
Agota al equipo, genera retrasos y deja la calidad formativa a merced de quien tenga un hueco.
En un sector cada vez más competitivo, con más tecnología, más producto y más canales, no basta con aprender “por osmosis”.
Aquí nace OnboardIA.